1. Criterios para el diagnóstico clínico de enfermedad de Alzheimer probable:
    1. Demencia, diagnosticada mediante examen clínico y documentada con el miniexamen mental de Folstein, la escala de demencia de Blessed, u otras similares, y confirmada con tests neuropsicológicos
    2. Deficiencias en dos o más áreas cognitivas
    3. Empeoramiento progresivo de la memoria y de otras funciones cognitivas
    4. No alteración del nivel de conciencia
    5. Comienzo entre los 40 y los 90 años, con mayor frecuencia después de los 65, y
    6. Ausencia de alteraciones sistémicas u otras enfermedades cerebrales que pudieran producir el deterioro progresivo observado de la memoria y de las otras funciones cognitivas
  2. Apoyan el diagnóstico de “enfermedad de Alzheimer probable”:
    1. Deterioro progresivo de alguna función cognitiva específica (afasia, apraxia, agnosia)
    2. Alteraciones conductuales y en la realización de las actividades diarias habituales
    3. Antecedentes familiares de trastorno similar, especialmente si obtuvo confirmación anatomopatológica, y
    4. Pruebas complementarias:
      1. líquido cefalorraquídeo normal, en las determinaciones estándar
      2. EEG normal, o con alteraciones inespecíficas como incremento de la actividad de ondas lentas, y
      3. atrofia cerebral en TAC, objetivándose progresión de la misma en observación seriada
  3. Aspectos clínicos compatibles con el diagnóstico de “enfermedad de Alzheimer probable”, tras excluir otras causas de demencia:
    1. Mesetas en la progresión de la enfermedad
    2. Síntomas asociados de depresión, insomnio, incontinencia, ideas delirantes, ilusiones, alucinaciones, accesos emocionales, físicos o verbales, alteraciones de la conducta sexual, pérdida de peso.
    3. Otras alteraciones neurológicas en algunos pacientes, especialmente en los que se hallan en fase avanzada, como hipertonía, mioclonías o alteración de la marcha.
    4. Convulsiones, en fase avanzada de la enfermedad.
    5. TAC cerebral normal para la edad del paciente.
  4. Aspectos que convierten el diagnóstico de “enfermedad de Alzheimer probable” en incierto o improbable:
    1. Instauración brusca o muy rápida
    2. Manifestaciones neurológicas focales como hemiparesia, alteración de la sensibilidad o de los campos visuales, o incoordinación en fases tempranas de la evolución
    3. Convulsiones o alteraciones de la marcha al inicio o en fases muy iniciales de la enfermedad
  5. Diagnóstico clínico de enfermedad de Alzheimer posible:
    1. Demencia, con ausencia de otras alteraciones sistémicas, psiquiátricas y neurológicas que puedan causar esa demencia, pero con una instauración, manifestaciones o patrón evolutivo que difieren de lo expuesto para el diagnóstico de “enfermedad de Alzheimer probable”
    2. Presencia de una segunda alteración, cerebral o sistémica, que podría producir demencia pero que no es considerada por el clínico como la causa de esta demencia
    3. En investigación, cuando se produce deterioro gradual e intenso de una única función cognitiva, en ausencia de otra causa identificable.
  6. Criterios para el diagnóstico de enfermedad de Alzheimer definitiva:
    1. Criterios clínicos de “enfermedad de Alzheimer probable”, y
    2. Comprobación histopatológica, obtenida a través de biopsia o autopsia.

McKhann G et al. Clinical diagnosis of Alzheimer’s disease: Report of the NINCDS-ADRDA Work Group under the auspices of Department of Health and Human Services Task Force on Alzheimer’s Disease. Neurology 1984; 34: 939-944.